
En la actualidad, es cada vez más común que las mujeres planifiquen sus cesáreas o inducciones de parto en fechas que por algún motivo no médico les resultan convenientes.
Peor aún, son muchos los profesionales obstetras que aludiendo razones médicas incurren en estas prácticas de forma innecesaria, pensando en sus intereses personales. ¿Quién no conoce a una mujer a la que una “causa médica” la llevó a una cesárea o inducción antes de Navidad, Nochevieja, las vacaciones del doctor o incluso el fin de semana? Independientemente de que hay situaciones de riesgo materno y/o fetal que justifiquen adelantar el parto, no siempre es lo que ocurre cuando un médico decide finalizar el embarazo.
Pensando en todo ello, la organización estadounidense March of Dimes – dedicada a la salud del bebé previniendo defectos congénitos, partos prematuros y muerte perinatal – está llevando adelante una campaña llamada “Por un bebé sano, vale la pena esperar”.
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