
Hay historias que son una luz de esperanza para las parejas que buscan tener un bebé y se hallan con muchísimas dificultades en el camino. Tal es el caso de Angie Baker, una británica de 33 años que logró ser madre de una niña tras perder nada menos que 18 embarazos.
Baker lo viene intentando desde los 20 años, pero tras la cuarta o quinta semana de gestación sus embarazos se interrumpían. Sin embargo, la perseverancia y el deseo de ser mamá pudieron más, y hoy sostiene a su hija Raiya, nacida en diciembre pasado.
