Miércoles, 7 de septiembre de 2011 Creado por

Más del 70% de las mujeres tiene pensado pedir la epidural en su parto en Manises

El uso de analgesia en el parto aún es controversial, ya que se trata de una decisión nada fácil, puesto que por un lado está la posibilidad de parir sin dolor y disfrutar más de todo el proceso, y por el otro los efectos secundarios de esta forma de paliar el dolor.

Así, una encuesta realizada en el Hospital de Manises – Valencia – nos permite inferir lo que probablemente arroje un resultado similar en otros centros médicos: la mayoría de las mujeres prefiere la epidural en el parto, en concreto el 70% de las embarazadas la pedirá.

Además, un 12% de las encuestadas se mostró en contra de este tipo de anestesia en el parto, mientras que el restante 16,3% no se manifestó al respecto.
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Miércoles, 21 de julio de 2010 Creado por

 Tatuajes en la zona lumbar y anestesia epidural

En una época los tatuajes en la parte baja de la espalda se volvieron muy populares, y aún hoy es la zona del cuerpo elegida por muchos que deciden marcar su piel de forma indeleble. Pero cuando una mujer tatuada en esta zona enfrenta un parto, puede surgir la duda de si el tatuaje impedirá la aplicación de la anestesia epidural para aliviar los dolores.

Todo dependerá del tipo de tatuaje. Si la tinta coincide exactamente con el punto exacto en el cual el anestesista debe pinchar a la futura mamá, allí habrá un problema ya que lo más probable es que el anestesista no aplique la esperada inyección.
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Lunes, 18 de enero de 2010 Creado por

Parto con anestesia epidural

Hay una opción intermedia para las mujeres que no quieren someterse a los riesgos de una césarea sin indicación médica, pero a la vez temen no tolerar los dolores de parto: la anestesia epidural.

Este procedimiento es realizado por el especialista anestesiólogo, y es capaz de brindar alivio a los dolores, pero manteniendo cierta actividad sobre las extremidades. Para su colocación, se inserta un catéter en la zona de las vértebras lumbares. Por allí, se administra la medicación capaz de aliviar en una gran medida los dolores de las contracciones.

Para ello, la paciente se coloca recostada de lado, en posición fetal – rodillas al pecho –, es importante permanecer muy quietas durante la colocación de la aguja. En forma gradual, en un lapso de un cuarto de hora aproximadamente, el dolor va cediendo hasta hacerlo mucho más tolerable, y toda la experiencia más grata. Se puede aplicar previamente un anestésico local para no sentir el procedimiento.
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