
En general, hay mucha confusión con respecto a si se pueden tomar algunas copas mientras se está amamantando. Por ello, te acercamos algunos hechos fácticos. Alrededor del 2% del alcohol que consume la madre pasa a la leche materna. De allí la importancia de evitar su consumo, al menos hasta que el bebé sea mayor.
El hígado inmaduro del recién nacido hace para el sumamente difícil procesar el alcohol, por pequeña que sea la cantidad. En cambio, un bebé de tres meses puede metabolizar el alcohol a la mitad de la velocidad que lo puede hacer una persona adulta.
Descartando por completo un consumo constante y en cantidades de alcohol, si vas a beber alguna copa, por ejemplo, en una reunión social, asegúrate que hayan pasado dos o tres horas hasta que vuelvas a darle el pecho a tu hijo. El pico máximo de alcohol se alcanza entre media y una hora luego de haber bebido.
