
Por suerte, la ciencia es cada vez más prometedora para ayudar a las parejas a ser papás. Una de las técnicas que ha hecho este sueño realidad para muchos es la que se conoce como punción directa de esperma. Ha logrado embarazar a cuatro de cada diez parejas con problemas de ADN espermático dañado, lo cual es una muy buena cifra.
Este dato se desprende de un estudio liderado por el doctor Juan G. Álvarez y el profesor de la Universidad de Yale Denny Sakas, ha determinado que el fracaso de muchas fecundaciones in Vitro no es otro que el del ADN dañado, que se manifiesta después de que los espermatozoides salen del testículo.
