
Ya hemos hablado en otras oportunidades de lo importante que es que la mujer embarazada cuide su salud bucodental debido a los riesgos que implican la infecciones orales para su embarazo y su bebé.
En un caso extremo, una mujer perdió a su bebé a las 39 semanas de gestación por no tener sus encías sanas, ya que se detectó que el niño – que nació muerto – tenía en sus pulmones, sangre y estómago la misma bacteria que causó la gingivitis de su madre.

